U8 Tratamientos y Reescritura U8

8.1 La reescritura

De acuerdo con el sitio Web del Foro de Asociaciones de Guionistas Audiovisuales (FAGA) la reescritura es una nueva escritura que resulta de un cambio importante de orientación del proyecto, que comporta modificaciones substanciales de la escritura dramática, de la caracterización y/o los comportamientos de los personajes.

Como ya se ha mencionado en unidades anteriores, un guión se construye poco a poco, es un proceso que implica escribir, analizar y corregir, es decir, escribir es reescribir; y habiendo escrito el primer borrador de un guión, el siguiente paso es leerlo analística y críticamente, identificar las fallas narrativas, estructurales y/o dramáticas que presente, tomar notas para posteriormente, poder aplicar los cambios que se juzguen pertinentes.

8.1.1 Análisis dramático del guión
De acuerdo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, análisis significa: “Distinción y separación de las partes de un todo hasta llegar a conocer sus principios o elementos”, “Examen que se hace de una obra, de un escrito o de cualquier realidad susceptible de estudio intelectual”, “Examen de los componentes del discurso y de sus respectivas propiedades y funciones.”

Concretamente en el ámbito del guión, Eugene Vale (2002) señala que a diferencia de la critica, el análisis no es una reacción fundamentada en el gusto personal, sino que como reverso del proceso creativo, requiere una comprensión igual de los elementos dramáticos, que el análisis desnuda los elementos particulares, los evalúa uno a uno y así nos permite emitir un diagnóstico que es la suma de nuestro juicio de todas las partes.

Pero analizando cada una de las partes por separado puede hacer que se pierda perspectiva y que los errores que se encuentran en un punto F tengan en realidad su raíz en el punto A, por lo cual será necesario pasar constantemente de lo particular a lo general, analizar las partes pero también considerarlas como parte del todo; y en ese sentido Vale (2002) señala que para evitar la confusión, debemos comprender que el síntoma no es igual a la enfermedad, que rara vez será posible corregir el guión de cine en el lugar en el que el error se hace evidente; que éste puede ser sólo el síntoma pero no la causa y la deficiencia realestará con frecuencia en otro lugar.

Y en ese mismo sentido, la guionista Marilyn Horowitz en un artículo sobre cómo escribir un buen tercer acto recuerda que Bill Wilder decía “si tienes problemas con el tercer acto, el problema se encuentra en realidad en el primer acto”, y señala que cuando hay problemas en el tercer acto, el primer paso para corregirlos será volver al primer acto y revisar cuáles fueron las expectativas que creó con respecto al final, preguntarse si se han respondido realmente las preguntas planteadas en el primer acto, pues identificando las preguntas dramáticas del primer acto y resolviéndolas en el tercero, crearán sin duda un acto final fuerte y congruente con el resto.

De acuerdo con Vale (2002) el análisis es parte del proceso creativo pues para desarrollar un relato es necesario interrumpir el progreso de la creación en varias etapas y analizar el material existente, no sólo para descubrir sus defectos sino también para encontrar los pasos futuros a los que el relato nos fuerza; opina también que un buen escritor necesita ser inspirado, pero también analítico, pues “Los artistas realmente grandes no son presa del talento creativo incontrolado e irrefrenable. La mayoría de las veces su grandeza es resultado de ambas cualidades.”

Y sugiere una serie de preguntas básicas a responder para analizar dramáticamente el guión (Vale, 2002): ¿Dónde comienza la intención principal? ¿Es el motivo igual a la fuerza de la intención principal? ¿El contenido del relato satisface el hambre latente del espectador? ¿Cómo están distribuidos los objetivos auxiliares? ¿Cuánta información necesita el espectador para entender determinado desarrollo?

El análisis puede hacerlo el mismo escritor o puede solicitar la colaboración de otros lectores, aunque es pertinente señalar que muchos guionistas coinciden en que no es recomendable que el primer borrador se le muestre a quien no comprenda en qué consiste el proceso creativo que implica escribir un guión cinematográfico, que si se le muestra a alguien, sea entonces un colega de profesión en quien el escritor confíe plenamente. Y en torno a lo benéfico que resulta compartir con otros colegas un guión en progreso, después de participar en el Laboratorio de Guión del Festival de Sundance, el director Jeremy Podeswa comentó (Primordiales):

“Sundance fue interesante porque uno va a allí durante una semana, y no sé si siempre funciona de esta manera, pero en mi caso, no fue el tipo de clase donde uno revisa el guión página a página y mira las escenas. En cada caso, poníamos el guión a un costado y hablábamos acerca de qué era lo que me resultaba significativo y por qué estaba escribiendo esto y qué era lo más  importante para mí. Casi como una sesión psicoanalítica. […] A mí me sirvió para cristalizar lo que quería decir y la manera en que quería decirlo. Así que me fui y refiné el guión, lo hice más focalizado, más urgente y apasionado. Realmente me animó a volverme lo más personal posible. Es una especie de proceso de descubrimiento, cuando uno escribe algo y lo hace desde un lugar personal; siempre hay un más allá al que uno puede llegar y que puede constituirse en una experiencia significativa. Creo que la película mejoró debido a ese proceso, por supuesto.”

8.2 Análisis del primer borrador
Muchos guionistas recomiendan que antes de analizar el primer borrador con el objetivo de mejorarlo, el escritor tome un descanso para distanciarse de su obra, y que posteriormente, se haga una lectura general del guión para tener una visión panorámica, pues es muy probable que terminando la escritura del tercer acto, ya no se tengan muy frescos en la memoria los detalles de lo que se escribió en el primero y en segundo acto.

En ese sentido Syd Field (2005) afirma que “cuando se está en el paradigma, no se puede ver el paradigma. No tiene usted una visión general ni perspectiva objetiva de lo que ha hecho o no”; y para gozar de esa visión panorámica es necesario leer el primer borrador completo de un tirón, leerlo de principio a fin por lo menos una vez, sin parar para tomar notas, sin parar para escribir ideas en torno a los cambios que sería conveniente realizar.

Ya teniendo esa visión global del guión, de lo que se tiene como materia prima para la reescritura, el siguiente paso es identificar mentalmente los cabos sueltos en cada uno de los actos, reflexionar en torno a todo aquello que no resultó satisfactorio, lógico y congruente, así como valorar las opciones para lograr que el guión funcione más efectivamente; para entonces volver a leerlo detenidamente, acto por acto, tomando notas detalladas mientras se lee, teniendo presente el paradigma de la historia, el objetivo dramático del personaje y siendo consciente de que cualquier cambio en los diálogos, en el orden de las escenas o alteraciones en la acción, la trama o los personajes, tendrán que ser integrados en el guión entendido como un todo.

Y es muy importante ser consciente de que aún teniendo una visión general del primer borrador es difícil analizarlo objetiva y racionalmente, por lo cual es que se recomienda dejarlo descansar antes de iniciar su análisis crítico; y en ese sentido, el artículo Rewriting your screenplay and the five stages of grief, publicado en el blog Writing for Hollywood, que explica el proceso de reescribir con base en la retroalimentación de consultores, sugiere la existencia de cinco etapas por la cuales pasa indefectiblemente el guionista durante la etapa de reescritura, “las cinco etapas del dolor”: Negación, Ira, Regateo, Depresión y Aceptación.

La Negación es el primer reflejo al empezar a darse cuenta de que el primer borrador no es perfecto como uno pensaba. La Ira se produce cuando uno recibe retroalimentación crítica en torno a las fallas existentes en el guión y uno mismo está de acuerdo en que el guión no es perfecto. El Regateo se produce cuando se repasan cuidadosamente los comentarios y recomendaciones, y la reacción visceral inmediata del escritor lo mueve a justificar las fallas del guión, a tratar de convencer a quien emitió las recomendaciones de que su lectura está equivocada, pensando que  si lo explica un poco mejor finalmente quedará claro lo que el escritor quiere. Pero antes de que eso suceda es importante que el escritor recuerde que un guión no debe necesitar de instrucciones para ser entendido, que debe entenderse con claridad a la primera lectura y si uno se aferra a las vísceras no puede en realidad estar abierto a nuevas ideas beneficiosas, que puedan presentarse con base en la retroalimentación.

La Depresión llega cuando el escritor relaja su postura reticente, cuando deja de reaccionar ante las críticas con justificaciones, cuando finalmente acepta que su guión está plagado de fallas e inconsistencias, cuando su pesimismo llega al punto más alto, pensará lo peor de su guión y creerá que sus fallas no tienen solución. Y finalmente, al superar la depresión llega la Aceptación, cuando el escritor se da cuenta de que lamentarse no conduce a ninguna parte, el aferramiento irracional de las vísceras cede y se acaba la resistencia, se logra razonar objetivamente, valorar positivamente y apreciar la retroalimentación, para iniciar la aplicación de cambios que mejoren lo que no funciona, lo que falla, para reescribir el guión.

Habiendo terminado la relectura y la toma de notas, es recomendable que antes de escribir se vuelva a trabajar con las fichas-escaletas para facilitar la reorganización de la historia, siendo en esta parte del proceso cuando uno encontrará que algunas escenas estén bien tal como son, que otras necesitan reescritura y que será necesario crear algunas escenas nuevas. Y ya teniendo claros los cambios necesarios, entonces se procederá a reescribir en orden progresivo de principio a fin, escena por escena, acto por acto, página por página, sin perder de vista el todo, sin perder de vista la premisa del relato, el personaje y su necesidad dramática, procurando que el guión ofrezca imágenes visuales claras y simples que muevan la historia lógicamente hacia la solución de la necesidad dramática del personaje.

8.3 Reescritura del primer borrador
Sabiendo cual es la premisa del relato, el personaje y su necesidad dramática, el primer paso es reescribir el primer acto, empezando por la primera escena, por las primeras líneas. La reescritura debe ser guiada respondiendo a las siguientes preguntas:  ¿Queda claro con esta escena quien es el protagonista y cual es su necesidad dramática? ¿Tienen los personajes una motivación clara en la escena? ¿La forma en la que está estructurada la escena ofrece una progresión de acciones que guarde equilibrio entre la información que ofrece y la que retiene para hacer más interesante el relato? ¿El diálogo es necesario, no revela demasiado? ¿Se pueden suprimir diálogos a favor de imágenes-acciones que aporten la información necesaria para comprender el relato? ¿La forma del diálogo es apropiada para los personajes?

De forma general para la reescritura de todas las escenas, primero deben plantearse y responderse las preguntas anteriores, y en el caso del segundo acto deberán plantearse también las siguientes: ¿Las escenas describen claramente un conflicto interesante y verosímil entre el protagonista y el antagonista? ¿Las escenas describen acciones y reacciones que son parte de un choque de fuerzas opuestas? ¿Son verosímiles los personajes? ¿Su forma de actuar y de hablar son consistentes con quienes son ellos y con su necesidad dramática?

Al reescribir el tercer acto es necesario recordar que el protagonista y el antagonista quieren algo, necesitan algo, pero sólo uno puede satisfacer su necesidad, su deseo, y las escenas deben describir de qué forma el protagonista alcanza o no su objetivo, deben responderse la mayoría de las preguntas anteriores más las siguientes: ¿Las escenas responden a todas las preguntas planteadas al inicio y a lo largo del guión? ¿No quedan cabos sueltos? ¿Todas las preguntas obtienen finalmente una respuesta congruente? ¿Podrían tener menos diálogos las escenas y seguir funcionando? ¿El diálogo no revela demasiada información?

Es importante tener presente que si el diálogo de cualquier personaje se extiende a más de tres oraciones, probablemente es demasiado largo, y haya que cortarlo, partirlo con una respuesta, con una acción. También es necesario que reescribir pensando en que una línea o una escena débil ralentiza el flujo de las acciones y debilita todo el guión, por lo cual es indispensable que se remuevan todos los adjetivos, adverbios, líneas y párrafos que no sean absolutamente necesarios. El guión debe estar compuesto por oraciones compactas que describan una cadena de acciones y reacciones encaminadas a la solución de la necesidad dramática del protagonista.

Finalmente, es necesario que se haga una revisión de la ortografía y la gramática de todo el guión, poniendo especial atención en los diálogos, pero no para hacer que los personajes hablen con oraciones perfectamente construidas, sino para ser flexible y que los personajes hablen como habla la gente en la vida real, es decir, generalmente enunciando oraciones imperfectas gramaticalmente. Y habiendo reescrito el guión de principio a fin llega el momento de dejarlo descansar otra vez, de distanciarse de él un tiempo para volver a iniciar el proceso completo de lectura y reescritura hasta llegar a la versión final del guión.

REFERENCIAS
4Filmmaking. Screenplay rewriting. Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de:http://screenwriting.4filmmaking.com/script-rewriting.html
Field, Syd. (2005) El manual del guionista. Plot.
Forum de Asociaciones de Guionistas Audiovisuales. Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de: http://www.fagaweb.org/?lg=3&id=5
Horowitz, Marilyn. How To Write A Better Third Act, en Movie Outline. Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de: http://www.movieoutline.com/articles/how-to-write-a-better-third-act.html

Primordiales. Entrevistas con Jeremy Podeswa, director de “Cinco Sentidos”.Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de:http://www.primordiales.com.ar/entrevistas/entrevistas_con_jeremy_podeswa.htm

Vale, Eugene. (2002) Técnicas del guión para cine y televisión. Gedisa.

Writer4hire. (2011). Rewriting your screenplay and the five stages of grief.Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de:http://writingforhollywood.blogspot.com/2011/03/rewriting-your-screenplay-five-stages.html

Last modified: Monday, 7 May 2012, 12:03 AM