U3 Estructura Dramática U3

3.1 Modelos de construcción dramática

De acuerdo con Syd Field (2005) un guión es una historia contada en imágenes, diálogos y descripciones, dentro del contexto de la estructura dramática, entendida como una disposición lineal de incidentes, episodios y acontecimientos relacionados entre sí que conducen a una resolución dramática. Para Syd Field, sin estructura no hay historia, y sin historia no hay guión, pues la estructura es una herramienta que permite moldear y dar forma al guión con un máximo de valor dramático, una herramienta que mantiene todo lógicamente organizado y unido, es el esqueleto sobre el que descansa la sucesión de escenas.

Un guión dramáticamente sólido tiene siempre una estructura sólida y clara, una línea de acción dramática que va hacia algún lugar concreto, que avanza paso a paso hacia la resolución de una interrogante planteada al inicio. Por el contrario, un guión sin una estructura sólida y clara vaga de un lado a otro buscándose a sí mismo, resulta monótono y apagado, no funciona porque no tiene una dirección definida. Y en ese sentido Syd Field (2005) comenta: “Cuando queremos hacer un viaje, no cogemos un avión o un tren y luego decidimos a dónde vamos, ¿verdad? Tenemos que ir a alguna parte. Tenemos un lugar de destino. Partimos de aquí y acabamos allí.”

Los modelos de construcción dramática son esquemas conceptuales del aspecto que tiene un guión, descripciones generales típicas, paradigmas que funcionan como referencia al organizar una historia. Y en ese sentido Syd Field (2005) señala: “El paradigma de una mesa, por ejemplo, es <<una superficie con cuatro patas>>. Dentro de este paradigma se puede tener una mesa corta, larga, alta o baja. Se puede tener una mesa cuadrada, redonda, octagonal, rectangular, de cristal, de cromo, de hierro forjado, de madera, de plástico, etc. Y el paradigma de una mesa sigue siendo el mismo: <<una superficie con cuatro patas>>.”

Ahora bien, existen varios modelos de construcción dramática, entre los que (Baiz Quevedo, 2007) destacan cuatro por combinar “el carácter orgánico de una metodología de escritura, con la coherencia de un sistema de construcción a partir de los elementos y reglas enunciadas”: El tratamiento de Swain, La metodología de Antoine Cucca, El modelo de Lajos Egri y El paradigma de Syd Field; y para desarrollar el trabajo del presente taller, se ha elegido como referente el paradigma descrito por Syd Field, debido a que por una parte, hace uso de la división clásica del relato en planteamiento, desarrollo y desenlace, la cual culturalmente todos reconocemos, y por el otro, ofrece un método de trabajo bien estructurado y fácil de implementar.

Es importante que el escritor considere que la metodología propuesta por Syd Field fue diseñada teniendo en mente la construcción de guiones de largometraje, es decir, guiones de una extensión estándar de 120 páginas, por lo cual, cuando se escribe un guión de cortometraje, justamente por su extensión reducida, hay ocasiones en las cuales algunos elementos descritos por el paradigma parecen no encontrar su sitio, no encajar armónicamente; siendo necesario en esos casos valorar la pertinencia de ser flexible en la aplicación del paradigma, basando el juicio en la intuición y en la consideración de que por lo menos se necesita describir a un personaje que trate de conseguir algo y resolver si lo consigue o no lo consigue.

 

Y es en ese sentido, que Reyes Bercini señala que “Durante años se ha forzado a la estructura de tres actos para meter en ella la historia corta, pero no siempre funciona: generalmente se ve que uno de los actos queda fuera de lugar, no se le puede obligar a armonizar. Y es el segundo acto el que queda trunco […] al guión de cortometraje le viene mejor una estructura  menos rígida, en la cual deben estar los elementos necesarios para una buena narración sin menoscabo de la calidad del trabajo.”

3.1.1 Paradigma de los tres actos
Basado en el análisis del cine clásico norteamericano y de acuerdo con la tradición cultural de occidente para elaborar relatos, Syd Field propone para el guión cinematográfico una estructura básica de tres actos, donde el primer acto corresponde al planteamiento de los términos generales de la historia, el segundo acto al desarrollo de las acciones de los personajes para conseguir sus objetivos y el tercero al desenlace de éstas.

paradigma simple

El primer acto es una unidad de acciones que se enmarca en el contexto dramático conocido como Planteamiento, en el cual son presentados los personajes así como sus necesidades, es decir, los objetivos que a lo largo de la historia tratarán de conseguir. En el primer acto se establecen los términos generales de la historia, es decir, quien quiere qué, qué o quien se le opone a que lo consiga, qué va a hacer para conseguirlo, así como dónde y cuando tienen lugar los hechos.

Estructuralmente, al final del primer acto se localiza un nudo argumental, es decir, un incidente que marca el final del primer acto y el inicio del segundo, un incidente que le imprime un giro a la trayectoria obvia de las acciones, un giro que complica la consecución del objetivo del protagonista, un incidente que intensifica el conflicto e impulsa la progresión de la acción, que hace que la historia avance hacia delante.

Habiendo definido lo que el protagonista quiere ganar, obtener, conseguir o alcanzar en el curso del guión (la necesidad dramática), la historia pasa a ser la de cómo supera el personaje todos los obstáculos para cumplir su necesidad dramática; por lo cual el segundo acto es una unidad de acciones que se enmarca en el contexto dramático conocido como Confrontación, que empieza en el nudo argumental al final del primer acto y llega hasta un segundo nudo argumental al final del segundo acto.

La confrontación describe las consecuencias del planteamiento, describe la lucha del protagonista por conseguir sus objetivos, describe como chocan las fuerzas en conflicto, los deseos del protagonista y del antagonista, como el protagonista hace frente a obstáculos que deben ser resueltos y superados para que logre satisfacer su necesidad dramática. Y en ese sentido Syd Field (2005) señala que el drama es conflicto, por lo tanto  sin conflicto no hay acción, sin acción no hay personaje, sin personaje no hay historia y sin historia no hay guión.

El segundo nudo argumental es un incidente (Córdoba, 2008) que anuncia el desenlace y abre la puerta al momento de máxima tensión dramática denominado clímax. Un incidente, que como el primer punto argumental, imprime un giro a la trayectoria obvia de las acciones complicando la consecución del objetivo del protagonista, un incidente que impulsa la progresión de la acción, que hace que la historia avance hacia delante.

Finalmente, el tercer acto es una unidad de acciones que se enmarca en el contexto dramático conocido como Resolución, que empieza en el segundo nudo de la trama y se prolonga hasta el final del guión. La resolución se encuentra anclada al planteamiento, es decir, corresponde lógicamente aclarando cómo el protagonista consigue o no, el objetivo que con su acción dramática ha tratado de alcanzar a lo largo del guión. En el tercer acto vuelva la calma después de la tormenta, el caos abre paso a un nuevo orden y queda claramente definido qué pasó con el protagonista y su necesidad dramática, si alcanzó o no su objetivo y en qué términos ocurrió.
paradigma nudos
“Recuerde que el paradigma es una herramienta conceptual;
le permite <<ver>> claramente su línea argumental.” Syd Field

Ahora bien, con el objetivo de darle la mayor solidez dramática posible al guión, de hacerlo avanzar permanentemente hacia el desenlace de las acciones, es conveniente que la estructura de los tres actos descrita por el paradigma propuesto por Syd Field, no se aplique únicamente al guión como un todo, sino también se aplique al interior de las escenas y secuencias, es decir, que esas unidades que componen el guión estén organizadas también en un inicio, un desarrollo y un fin, puesto que todas las acciones que llevamos a cabo a lo largo del día, por más cotidianas e intrascendentes que parezcan, podemos descomponerlas en tres partes, como por ejemplo cepillarse los dientes.

  • ·      Planteamiento: abrir el tubo de la pasta dental y poner un poco sobre el cepillo,
  • ·      Desarrollo: cepillar los dientes y enjuagar,
  • ·      Desenlace: inspeccionar el resultado mirándose al espejo.

3.2 Estructurar el tema en una línea argumental dramática
El primer paso para estructurar la línea argumental del guión es que el escritor cinematográfico haya definido claramente los pilares que sostendrán el todo, el personaje y su necesidad dramática, así como los puntos en el camino que guiarán sus tratando de alcanzar su objetivo, es decir, definir el final, el principio y los dos nudos argumentales. Y en ese sentido, es importante para facilitar la organización de los elementos es de gran ayuda utilizar el paradigma como referente, identificar en él como enunciados breves, los hechos de la historia que corresponderán al final, el principio y los dos nudos argumentales.

De acuerdo con el planteamiento de Syd Field, en un largometraje de 120 páginas el primer acto abarca aproximadamente de la página 1 a la 30, el Primer nudo de la trama se ubica entre las páginas 25 y 27, el segundo acto abarca aproximadamente de la página 30 a la 90, el Segundo nudo de la trama se ubica entre las páginas 85 y 90, y el tercer acto abarca de la página 90 a la 120. Es decir, el primer acto abarca el 25 por ciento de la historia, el segundo el 50 por ciento y el tercero el restante 25 por ciento; lo cual, transportado al caso de un cortometraje, convirtiendo en minutos unidades de 10 páginas, supondría que en un cortometraje de 12 páginas el primer acto abarcaría aproximadamente de la página 1 a la 3, el Primer nudo de la trama se ubicaría en la página 3, el segundo acto abarcaría de la página 3 a la 9, el Segundo nudo de la trama se ubicaría en la página 9 y el tercer acto abarcaría de la página 9 a la 12.

paradigma tiempos
Habiendo hecho eso y brindarle mayor claridad a las ideas, será conveniente ofrecer más datalles, tranformando cada uno de los enunciados breves, en un párrafo de unas cuatro o cinco líneas describiendo cada uno de los elementos. Posteriormente es recomendable que primero, para probar la funcionalidad de las ideas planteadas, los párrafos escritos anteriormente se descompongan en acciones, en escenas y se integre un listado de enunciados cortos que las describan, para después se escriban en tarjetas de 9x12, de tal forma, que cada tarjeta corresponda a una escena y el escritor pueda valorar el funcionamiento del orden progresivo en el que ha ordenado las escenas, hasta encontrar el orden que más le convenza.

3.2.1 Redactar un argumento
La idea que se planteó inicialmente para hacer un guión de cortometraje ya se pulió en la unidad anterior, construyendo una story line de unas cuantas líneas y una sinopsis de media página. Ahora ya hay más claridad en torno a la historia que se va a desarrollar como un guión cinematográfico, pero es necesario profundizar más en el conocimiento de la historia y para ello se hará crecer en detalles la sinopsis, redactando un argumento, es decir, un texto de entre una o dos hojas de extensión escrito en tercera persona que describa los tres actos del cortometraje que se desea escribir.

Para redactar el argumento es recomendable que se tomen en consideración las reflexiones suscitadas, a partir de las lecturas de esta unidad en torno a la estructura dramática, que se integren esas ideas en la estructuración del argumento, para que sea una síntesis lineal, lógica y cronológica de la historia. En ese sentido, Syd Field (2005) señala que “Poner una historia sobre el papel resulta esencial en esta etapa, al hacerlo da comienzo a un proceso creativo que forma parte de la evolución de su guión, una etapa necesaria para dar cuerpo al desarrollo de su idea”, y advierte que las diferencias que pueda haber entre el argumento inicial y el guión acabado no tienen mayor importancia, pues la redacción de un argumento es sólo una herramienta en el proceso de construcción de un guión.

Al hablar del proceso de estructuración de un guión de cortometraje, Roberta Marie Munroe, en su libro How not to make a short film, señala que:  la historia es el QUÉ y la estructura es el CÓMO, y en este momento del proceso de construcción del guión, la redacción del argumento supone un ejercicio intelectual que ayuda a que el escritor aclare sus ideas a cómo quiere organizar la historia que quiere contar, a que clarifique la estructura del relato que describirá a un personaje haciendo frente a obstáculos para alcanzar un objetivo. Y al igual que con la story line y la sinopsis, es de vital importancia esmerarse en la redacción del argumento, pues finalmente mientras más claro esté el punto de partida, más fácil será crear un guión redondo, sólido, sin cabos sueltos, además de no perderse en el camino durante el proceso de escritura.

Referencias
Baiz Quevedo, Frank. (2007). Algunos modelos de construcción del guión de cine. La página del guión. Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de:  http://www.lapaginadelguion.org/modelos.htm
Baiz Quevedo, Frank. (2007). Modelos estructurales del guión de cine. La página del guión. Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de: http://www.lapaginadelguion.org/ModEstruc.htm
Bercini, Reyes. (2007) “Guión y cortometraje, buscar alternativas”, en: Guión Cinematográfico, Cuadernos de Estudios Cinematográficos. UNAM.
Córdoba, Elbio. (2008) Taller de guión para cine y televisión. Recuperado  en Agosto, 10 de 2011, de: http://libromanual.blogspot.com/2009/12/taller-de-guion-para-cine-y-television.html
Field, Syd. (2005) El manual del guionista. Plot.
Munroe, Roberta Marie. (2009) How not to make a short film. Hyperion.
Last modified: Friday, 30 March 2012, 7:46 PM